


Qué más se puede pedir...
Después de buscar estacionamiento en el centro histórico de Lima fui al Instituto Riva Aguero en una caminata de cinco cuadras. Pero valió la pena.
Encontré a la crema y nata de la universidad católica. En la mesa estaban Fermín y José Antonio Rodríguez Garrido, la intervención de este último fue como la de sus clases, gratísima, perfecta y erudita. Expresó cómo la versión del padre Acosta ha sido editada nuevamente gracias a la labor de del Pino y cómo se ha ido actualizando a través de las décadas.
Ahí van las fotos.


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